Tanto si sos propietario y querés alquilar tu inmueble, como si estás buscando un lugar para vivir, tener la documentación en orden es clave para un proceso claro, directo y sin sorpresas.
Si sos propietario
Para poner tu inmueble en alquiler, necesitás tener listos:
- Título de propiedad — para acreditar que sos el titular del inmueble.
- DNI y CUIL/CUIT — documentación personal vigente.
- Certificado de dominio e inhibiciones — confirma que la propiedad está libre para alquilar.
- Comprobantes de impuestos y servicios al día — ABL, ARBA o Rentas, y expensas si es departamento.
- Fotografías e inventario — especialmente si el inmueble se entrega amoblado.
- Contrato de locación — redactado con términos claros y legales.
Si sos inquilino
Para alquilar una propiedad, generalmente te van a pedir:
- DNI vigente — para verificar tu identidad.
- Comprobante de ingresos — recibos de sueldo, constancia de monotributo o documentación de ingresos regulares.
- Garantía — puede ser garantía propietaria, seguro de caución o aval bancario.
- Depósito en garantía — equivalente a un mes de alquiler, que se devuelve al finalizar el contrato.
- Referencias personales o laborales — cuando el propietario lo requiera.
¿Por qué importa tener todo en orden?
Organizar la documentación con anticipación te permite actuar rápido cuando encontrás la propiedad ideal o al interesado correcto. Evitás demoras, generás confianza y el proceso fluye de forma más tranquila para ambas partes.
